El oficio de escribir

Actualidad política, escritos y relatos de la Argentina

De la ética periodística y la prensa inescrupulosa

Cuando los dedos golpean en el teclado y el botón izquierdo del mouse hace un clic, tal vez ya es tarde para dar marcha atrás porque lo que es enviado al espacio virtual quizás tenga repercusiones en los lugares menos esperados, en los sitios menos imaginados, en aquellos recovecos donde prima el odio y la sin razón, la pura sed de venganza, la simple intención de cobrar supuestas cuentas.
Esa es la sensación primigenia que ha quedado en vastos sectores de la población, en la semana qué pasó, después de leer, escuchar o ver el tratamiento que gran parte de la prensa hizo sobre el trágico accidente de tránsito en el que se vio involucrado el hijo del periodista Eduardo Aliverti.
Como en tantas ocasiones, fue más importante el vínculo paterno que el hecho en sí. Cientos de minutos y centímetros de diarios y páginas digitales bajo el título de: “El hijo de Aliverti…”, anularon por completo el sentido de la información. Como en aquello titulares, salvando las distancias, en los que el “caos de tránsito” es más importante que la legitimidad del reclamo de una organización social, la prensa “independiente” se constituyó en dueña de la moral y la ética prejuzgando y anticipándose al resultado de cualquier investigación judicial.
Se dijo mucho sobre las características del accidente, pero se dijo poco cuando la trabajadora del peaje que había atendido a Pablo García Aliverti desmintió gran parte de los rumores que el periodismo echó a correr a partir de la imaginación de aventurados cronistas, cazadores de noticias sensacionalistas y prensa amarilla en general. Es decir: cuando la exageración de los primeros minutos se redujo a su más mínima expresión, el dato no tuvo la misma relevancia.
Pero eso que parece y funciona como un imperativo categórico, y que obró como mecanismo para el cobro de supuestas deudas que el periodista tendría con los medios de alcance nacional, quizás por las posiciones ideológicas de Eduardo Aliverti, se extiende como reguero de pólvora en sitios de dudoso origen. Como si fueran flores silvestres se amontonan y relatan parte de la vida cotidiana con fuentes informativas que nunca citan.
Así cualquier vecino común y corriente puede caer en las garras de estos cronistas que, amparados incluso bajo la utilización de seudónimos, instigan a generar cierto clima de opinión a través de los foros virtuales. En ellos vale todo: la falsa denuncia, la calumnia, la injuria, el relato vil en el que mezclan el amor, las inclinaciones sexuales, los gastos excesivos, el despecho, los elementos propios de la novela bizarra.
Bastó para que Aliverti invitara una vez más, y como tantas otras veces lo ha hecho, a discutir sobre el rol de la prensa y la “ética periodística”, para que una andanada de respuestas, más cercanas a la diatriba que al ánimo componedor, se replicara en cuanto foro anduviera por allí. En el caso de los medios de información nacional, la respuesta a este planteo fue el pedido de los familiares de Reinaldo Rodas para que Aliverti debata sobre “los conductores que manejan en estado alcoholizado”. Es decir una chicana que excede el dolor de los familiares y el del propio Aliverti, quien seguramente, en estos momentos de profunda tristeza comparte la desesperación generada por la tragedia.
El dolor y el duelo no calman con más dolor y mayor duelo. Así las cosas, la sociedad argentina parece siempre a un paso de la pena de muerte. Se reclama el peor de los castigos al responsable de infringir la ley. La condena a muerte es el paso que va más allá de la exclusión, porque si en los ’90 el excluido era el sujeto social al cual el sistema le decía en su cara que no lo necesitaba para nada, el remanente de ese período funesto de la historia es el que hoy debería ser condenado a muerte.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 27 febrero, 2013 por en Uncategorized.
Donovan Rocester

Una dimensión de relatos, pensamientos y poesía...

w23

Dreamer. Lover. Writer. Giver.

Let Me Think About It

Cine, series, política, deportes... Un poco de todo

AELIO

Revista digital sobre estética y creación artística

Yuecalderon Blog

LIBRES PENSADORES.

Revista NARCO

Todos merecemos un patrimonio inexplicable

SIENTSOCIAL

Experiencias y reflexiones de una futura Trabajadora Social

Palabras entre el Café

Porque nos merecemos un espacio para intercambiar

RENOMBRANDO LOS DÍAS

Just another WordPress.com weblog

CASTALIA CABOTT

... y mis historias se cuentan solas

El arte por el arte

Just another WordPress.com site

poetadosislas

Poetadosislas/WordPress.com site

Putum putum

A blog made with love

Joy, Lovely Joy

Writing through mothering

La Vuelta al Mundo en 10 Años

17 años después todavía seguimos en la ruta.

Marina Chetner

Be Inspired Through Travel

En un sorbo de Café

Un poco de lo que sé... Aquellas cosas que me cuentan.

A %d blogueros les gusta esto: